"Una cola es una cola, y ningún dinero del mundo puede hacer que encuentres una cola mejor que la que está bebiéndose el mendigo de la esquina. Todas las colas son la misma". (Andy Warhol funda el estudio 'The Factory', 1963).
¿Genio o fraude? Esta insidiosa pregunta suele rondar por la mente del espectador siempre que se encuentra ante una obra de arte pop. Y no se trata de la reacción airada del público de gustos decimonónicos ante las innovadoras propuestas de las vanguardias artísticas que no era capaz de entender, como señaló Ortega y Gasset en el clásico "La rebelión de las masas". En el caso del "arte popular" (eso es lo que significa "arte pop") estamos ante algo distinto: son los propios artistas quienes parecen incentivar esa duda en un juego de provocaciones que, en definitiva, no hace sino aumentar la fama de sus "productos" artísticos.



